Teléfonos móviles para personas mayores

Diseño: aunque hay smartphone con diseño más o menos todo pantalla (suelen recordar a modelos veteranos, con bordes gruesos y diagonal discreta), el formato más habitual es el modo concha. Este diseño da confianza por lo intuitivo que resulta el concepto de abrir para descolgar el teléfono, además de evitar pulsaciones por error y ofrecen un plus de seguridad ante caídas. Aquellos con pantalla externa aportan información adicional sin necesidad de tocar nada. En cualquier caso, es muy importante que tenga botones cómodos para pulsar y que los botones laterales estén claramente diferenciados, para algo tan común como quitar el volumen.

Teclado y pantalla. Los botones de toda la vida resultan en general más cómodos que las pantallas táctiles, por lo que podemos olvidarnos de grandes diagonales y resoluciones en favor de botones bien separados y fácilmente identificables. No obstante, cuanto más grande sea la pantalla y la fuente, mejor. Lo mínimo para feature phones son las 2,4", con un buen contraste y buena identificación cromática.

Menú e interfaz. La clave de un buen teléfono para mayores a la hora de manejarlo es que sus usuarios sean capaces de manejarlo porque identifican las funciones, no porque las recuerdan. En ese sentido, los colores, tipografías grandes y los menús simplificados ayudan. Y por supuesto, que se pueda volver hacia atrás de forma fácil. Es muy importante que botones con funciones habituales como ir hacia atrás, aceptar y volver a la pantalla principal estén correctamente identificados.

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